
Mantenimiento Preventivo: Se realiza periódicamente para evitar fallas. Incluye limpieza, ajustes, lubricación y sustitución de componentes desgastados con el objetivo es asegurar el funcionamiento óptimo antes de que ocurran averías.
Mantenimiento Predictivo: Utilizando tecnología para monitorear el rendimiento y predecir cuándo un componente va a fallar.
Mantenimiento Correctivo: Reparación o sustitución del elemento dañado para restablecer el servicio rápidamente.
Inspección Visual y Pruebas Eléctricas: Implica revisar empalmes, limpieza de componentes, medir voltaje, amperaje, resistencia de aislamiento y de puesta a tierra.